Buffalo girls, la realidad del muay thai infantil

Buffalo girls es un documental que nos muestra a dos niñas luchadoras de Muay thai.  El largometraje narra la historia de Stam y Pet, de 8 años, que pelean en el circuito “Profesional Muay Thai Prize Fighters”, en una pequeña aldea de la Tailandia rural para entretener a los turistas.

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30 mil niños se dedican a este tipo de combates de boxeo para apoyar a sus familias económicamente. Nos presenta una visión triste y emocional del camino vital al que se enfrentan Stam y Pet, las dos protagonistas, en un entorno hostil y con un destino marcado desde su dura infancia.

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Niñas y niños son utilizados para dar o recibir las palizas para “deleite” del público que se entretiene viendo el cruel espectáculo en estos combates de Muay  thai que se realizan en los bares. En cada pelea, los pequeños se exponen a romperse los huesos y sufrir daños cerebrales a causa de las patadas, golpes con rodillas, puños y cualquier parte del cuerpo. 

boxeo tailandés infantil Buffalo girls

Todd Kellstein ha tratado el tema en su documental Buffalo Girls, estrenado en el Festival de Sudance y que ya se distribuye por varios festivales de cine internacional. Documentó más de 300 peleas en un proyecto al que pensó dedicarle unos 10 meses, pero que se prolongó durante tres años.

“La primera vez que vi estos combates pensé esto era un abuso infantil horrible. Quise hacer una película que creara conciencia y que acabase con ello”, dice el cineasta en una entrevista al Wall Street Journal. 

buffalogirls entrenando boxeo muay thai

Pero con el proyecto ya finalizado, Kellstein ve las cosas de otra forma, como una alternativa a la pobreza extrema, las drogas o la prostitución. Desde que empezó a trabajar en este proyecto y a pasar tiempo con los niños y sus familias, Todd cambió de idea: “Realmente conseguí verlo de otra forma. Porque estos niños son felices y están orgullosos de hacer algo que le aporte a su familia un dinero para resolver su vida, para comprar comida o hasta para comprar una casa”.

El film, dice Todd, trata de encontrar el equilibrio: “No quiero decir que esto es grande ni hacer apología del boxeo con niños. Pero nuestra tarea tampoco es juzgar si lo que se hace en otras culturas está bien o no. Sólo quise dejar que las niñas y sus familias contasen su historia, darles voz. Quise que contaran porqué hacen lo que hacen y qué significa para ellos”, explica el director.

Buffalo girls la película muay thai

Ver película 

Buffalo Girls (Japón 2012)

Duración: 63 minutos

Director: Todd Kellstein


Después de la jornada escolar (fuente www.opinión.com.bo)

Después de la jornada escolar, niñas y niños cambian los libros por guantes y linimento para abrirse las cejas o partirse a leches los dientes de ídem, bajo la atenta mirada de sus orgullosos padres. Los daños físicos y las secuelas a largo plazo de estos niños han sido ya documentados.

Los pequeños, los más solicitados menores de 6 años, son entrenados y mimados por promotores y mafiosos de los suburbios de Bangkok que se enriquecen a costa de sus golpes. Muchos de ellos, de origen muy pobre, intercambian con los dueños de los gimnasios comida, alojamiento y entrenamientos a cambio del 50 por ciento de las ganancias en sus combates. Los entrenamientos para aprender a dejar inconsciente al adversario se alargan hasta ocho horas diarias, durante siete días a la semana. 

niños boxeadores

Sus padres, mientras, alientan con efusivo entusiasmo cada pelea, no por la gloria de la victoria sino por los pingües beneficios que esta genera para sus paupérrimas economías campesinas. De hecho, el vencedor de cada combate hace más dinero en una hora (unos 20 euros) que el que pueda hacer cualquier agricultor o peón de fábrica en un par de meses.

Los padres, cómplices de su avaricia, instigan, regañan y ejecutan castigos violentos en la derrota (durante los combates también pellizcan o golpean a sus hijos para sacarles toda su rabia) y premian la victoria con la alegría de un nuevo contrato con mejor caché para futuras peleas.Los niños y las niñas no llevan ningún tipo de protección personal, únicamente los guantes y cubrir su cuerpo de forma ritual con aceites y linimentos para difuminar los golpes del adversario. 

Las peleas terminan cuando uno de los niños acaba desvanecido en el suelo o cuando un sollozo infantil anuncia la entrega irreversible de la toalla a su oponente.

En 1998 la retransmisión de un combate entre niñas de seis años, a modo de documental, en la televisión pública tailandesa, supuso el despegue de los programas de entrenamiento intensivo por parte de las más jóvenes aspirantes a campeonas de Muay Thai. Desde entonces, anualmente ingresan en estos centros de entrenamiento repartidos por todo el país unos 20 mil chicos y chicas.

Estas prácticas, denunciadas varias veces por la ONG Save the Children, son legales en Tailandia; donde el gobierno fomenta y promociona el deporte nacional haciendo la vista gorda de las peleas infantiles más suburbiales. Los promotores, por el contrario, cubren sus espaldas obligando a firmar a los progenitores abusivas cláusulas eximentes de cualquier tipo responsabilidad en caso de lesiones graves.

 

Marc ComasAutor: Marc Comas Amante de Asia y tailandés de adopción. Ha vivido 5 años en Mae Sot, el far west de la tierra de Siam y su base de operaciones para descubrir el corazón del país. Le gusta explorar esos rincones sin playa que aún quedan por fotografiar. La playa, también le encanta, pero no se puede tener todo…

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