El mercado de los “horrores”

Siéntense y pónganse cómodos para experimentar un viaje de autenticidad, “terror” y diversión.¡Prepárense para amplificar sus sentidos que el circuito está a punto de comenzar!

En pleno corazón de Mae Sot se encuentra el mercado birmano donde en la misma entrada puedes encontrar a vendedores de lotería tai (en este país causa furor el juego!). A  pocos metros,  ya estás dentro, no puedes salir de allí, un mercado que te atrapa, te engancha por la mezcla de olores, centenares de gamas de colores, por su tráfico y por su vida, mucha vida.

Empezamos la ruta con pollos fritos de color naranja radiactivo por ambos lados y pinchos de alitas a la barbacoa, pasamos por más paradas de comida que venden el famoso pad thai (fideos de arroz salteados con verdura), bolas de harina con carne dulce en el interior y huevos de color rosa o azul. El camino se va estrechando y empiezan a mezclarse tiendas de juguetes y de ropa con la parada estrella del mercado, ¡la tienda del horror!

Parada obligatoria del mercado

Sapos gigantes, tortugas, una especie de anguilas de río que se mueven a cámara rápida y los típicos insectos como escarabajos, saltamontes y gusanitos a la plancha hacen en su conjunto el punto del mercado más fotografiado y visitado por los farangs (extranjeros). Una vez compré un sapo para una cena especial, llamé a mi amigo birmano, que era el que lo cocinaría, para preguntar si lo quería vivo o muerto. No quería ser la mano que guiaría a la fatalidad del pobre sapo así que les pedí que lo hicieran por él. El señor de la tienda cogió su cuchillo afilado, puso al sapo en una base de madera circular y antes de guillotinarlo, el anfibio escurridizo saltó para escapar de su mortal destino. Después de movilizar a un sector del mercado y al cabo de un par de horas cocinando, acabó troceado en un plato con un poco de bambú, soja y otras verduras…

Muchas flores y mascotas a juego en el mercado

Continuamos la ruta y nos encontramos con más paradas de ropa y carne. Podemos observar el tipo de carne por las cabezas cortadas de la ternera y el cerdo. El camino estrecho acaba con tiendas de preciosas flores con perros “brasileños” y desemboca en una plaza con la estructura central: un mercado cubierto de grandes dimensiones donde puedes comprar todo lo que necesitas para el día a día. Ropa, complementos, aceite, pasta de pescado con un olor un poco desagradable, especias, etc… Todo el recinto está rodeado por más tiendas de carne, pollo y de verduras y frutas.

Vida en el mercado birmano

El mercado birmano finaliza en otra dimensión, el pequeño barrio musulmán. (En Tailandia el 94% de la población es budista). Otro barrio, otra cultura, la misma ciudad. Puedes notar la diferencia por las barbas de los hombres, vestidos con blancas chilabas o las mujeres con los pañuelos en la cabeza, enormes mezquitas y puestos de comida donde puedes disfrutar de un delicioso chai.

Tienda en el barrio musulmán

Como cualquier mercado asiático, el mercado birmano de Mae Sot nunca duerme y refleja muy bien la multiculturalidad de la zona, que no deja indiferente a nadie. Puedes mostrar tu percepción con expresiones de sorpresa o fascinación con onomatopeyas como Uau!! o de sobresalto Fiu! o incluso con un poco de repulsión como Puaj!, pero gracias a un sapo muy especial que recordaré siempre me quedo con la expresión de satisfacción…Mmmmmmmmmmmmm! 😉

3 Comments

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