Khon Kaen, la ciudad del “no hay nada que ver”

Cuántas veces te has encontrado amigos o gente por el camino que te han dicho: “no hace falta que vayas”, “no hay nada que ver”, “hay muy poca que cosa que hacer”… En la meseta de Khorat, en el oeste de Isan se encuentra la ciudad de esta provincia tan rural como interesante. Las urbes tailandesas no son conocidas por su belleza, Khon Kaen no es la excepción, pero puede que si le das una oportunidad verás que SÍ que hay cosas que ver y hacer en esta ciudad del noreste de Tailandia.

Réplica de un templo khemer

113.000 habitantes, 2 universidades, museos, mercados, un aeropuerto y mucho comercio, Khon Kaen no para de crecer, es un poderoso motor económico del territorio, pero lo que llama más la atención son sus templos y su devoción, como también su orgullo histórico de la región.

Casa de los espíritus khon kaen

Khon Kaen es una gran ciudad, pero con aires de provincia. Puedes pasear por ella y relajarte en las distintas plazas o en el parque Bueng Kaen Nakhon, el pulmón de la ciudad donde predomina su lago rodeado de restaurantes, zonas de recreo, espacios para hacer gimnasia y dinosaurios.

Lago Nakhon Kaen

¿Dinosaurios? En la provincia se descubrieron fósiles de dinousaurios y es muy común ver estatuas de estas criaturas, orgullo de la ciudad! A 85 Km, en el distrito de Naimuang, está el museo de los Dinosaurios Phu Wiang situado dentro del Parque Nacional con el mismo nombre, siendo este parque uno de los cementerios más grandes del mundo de los dinosaurios. En 1996 se desenterraron los restos de los Isanensis Siamotyrannus, una nueva familia de lagartos carnívoros.

Dinosaurios en el parque

Tocando el lago se encuentra uno de los templos más bonitos de Tailandia (hasta ahora mi favorito es el Wat Phra Lampnag That en Lampang) el templo más famoso de la ciudad: Wat Nong Wang.

Templo mas famoso Khon Kaen

El Wat Nong Wang es el templo del Rey, una pagoda de 9 pisos que fue construida para guardar los huesos de Buda y conservar la sagrada escritura del budismo. Puede que no te guste mucho el dorado, pero este templo piramidal es como un huevo Kinder: la sorpresa está en el interior!

Wat Nong Wang

Cada uno de los 9 pisos es un museo, un centro didáctico. En la parte superior de cada planta hay pinturas de la historia de Isan y en todas sus ventanas y puertas puedes descubrir la historia de Buda.

Pintura de la historia de Isan

Historia de Buda en pinturas

Mientras vas subiendo el museo va mostrando más elementos y objetos de la cultura de su vida cotidiana: jarrones, vestidos tradicionales e instrumentos de música, entre otros.

Instrumentos tradicionales

La decoración es exquisita y no sólo en el interior. En cada uno de los pisos puedes salir a la terraza para contemplar las vistas y asombrarte con cada detalle de la fachada.

Puerta al exterior

Detalles de la fachada

Al llegar al noveno piso, sientes que has llegado al máximo nivel, no por su altura ni por el cansancio de subir tantas escaleras, sino por ese sentimiento de espiritualidad. Justo delante tuyo se encuentra una estatua sagrada y debajo de ella lo que dicen que son los huesos de Buda para la gente que va a orar y meditar.

Vistas desde el 9o piso

Contemplas las vistas, la ciudad a tus pies y bajas satisfecho la pirámide mientras vas procesando todo lo que has visto en este templo-museo. Tu cabeza sigue allí, en lo alto, en ese noveno piso donde se acerca un pájaro de los deseos, uno que acaba de liberar una mujer después de orar sus plegarias y anhelos.

Mujer con pájaro

Ya le has dado una oportunidad a Khon Kaen, te marchas orgulloso de haberla conocido un poco. Te ha tratado bien y a partir de ahora la recordarás por la ciudad del “hay lagos y dinosaurios que ver” o por la metrópolis del “aprende un poco de historia con sus templos”.

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