La entrevistai – parte II

entrevistai_parte2 Tailandia

Los sabios españoles, que viven en Tailandia, siguen opinando sobre los siameses. Si en “la entrevistai parte I” contestaron a las preguntas los “sabelotodos” de Bangkok en esta nueva parte la presión se dirige al oeste -Mae Sot-, al norte -Chiang Mai- y al sur de Tailandia -Koh Tao-. Empieza por conocer a los protagonistas, tres profesionales que han decidido hacer de su trabajo lo que más le gusta.

albert company agora architects

Albert Company, arquitecto y co-fundador de a.go.ra architects

“En 2009, con 25 años recién cumplidos, dejé el trabajo y la carrera de arquitectura para iniciar un viaje por Asia. En Tailania encontré trabajo como arquitecto en un hospital que atiende gratuitamente a refugiados e inmigrantes birmanos, la Mae Tao Clinic. En 2012, junto con mis colegas Jan Glasmeier y Line Ramstad,  fundamos a.gor.a Achitects, un despacho de arquitectura poco convencional con el que desarrollamos proyectos sociales y sostenibles en aquellas comunidades más necesitadas.”  

Paqui Fernández La otra Tailandia

Paqui Fernández, fundadora de La otra Tailandia

“Mi nombre es Paqui Fernández, trabajé mucho tiempo en publicidad y ahora me dedico a dar a conocer Tailandia a españoles. Cuento con un maravilloso equipo de colaboradores que nos llamamos “personal travel planner”, vamos que intentamos hacer que tu viaje sea el que esperas, personalizándolo al máximo. También me gusta mucho el mundo online y disfruto mucho colaborando con gente.”

Brujo Ihasia Diving Koh Tao

 El Brujo, fundador de Ihasia Diving Koh Tao y colaborador de Mochileros en Tailandia

“Todos me conocen por “el Brujo”, apodo que lleva conmigo casi toda la vida . De madrid llevo 20 años arrastrando mi botella de buceo y mochila por el mundo. Con 8 años en Tailandia, afincado en la isla de Koh Tao, intento seguir con la misma fllosofia de vida con el centro de buceo Ihasia Diving Koh Tao donde se busca crear un ambiente para mochileros y viajeros. Aparte soy colaborador del proyecto Mochileros en Tailandia.”


 

La entrevistai – parte II

1- Una típica y tópica: ¿Es Tailandia el país de las sonrisas?

Albert: Pertenezco al grupo de expatriados en Tailandia que todavía no tiene un nivel de Tailandés lo suficientemente alto para expresar correctamente todo lo que quiero decir. Al igual que otros, descubrí que una sonrisa sustituye todos los malentendidos que mi mala pronunciación provoca. La sonrisa del tailandés es sincera, aunque eso no significa que vaya asociada a un estado de felicidad o aceptación. A menudo, es tan solo una herramienta muy útil para librarse de una situación incomoda, una persona indeseada o simplemente, escurrir el bulto ante un momento de incomprensión. Con el tiempo, uno aprende a descifrar el verdadero significado de una sonrisa tailandesa.

Paqui: Primero, mil gracias por contar conmigo para tu proyecto Marc, es un placer leer lo que escribes, y ver tu punto creativo en cada post. Y sí, definitivamente, creo que es un país que ha convertido su amabilidad en su eslogan publicitario. Aunque creo que tras ese tópico aparecen unas raíces muy ancladas en su cultura y religión. El budismo predica que las emociones no deben destruirte, que tienen que pasar por ti, entenderlas, manejarlas y controlarlas. Que te dejarán su huella, como una enseñanza siempre positiva, que te enseñará un camino, que hay que aceptarlas para entenderlas y mantenerte en equilibrio. Esto llevado al día a día, viene a decir que, da igual que tengan un día malo, o que hayan perdido un ser querido, tienen bastante claro que tienen que estar en su sitio emocionalmente. Para mí, esto tiene dos lecturas, una buena y una más oscura. La buena es qué nada parece especialmente duro para ellos, muestran esa sonrisa amable y eso puede ser la cara oscura también, no hacen tan participe al mundo de sus sentimientos, es su máscara. Acercarse al país, para conocer esa parte de su cultura es muy interesante, y mucha gente viene interesada en temas de meditación, budismo, yoga.

Brujo: No siempre , como es normal…, pero sí que creo que es un país que disfruta de la vida y saben reírse.

Tailandia sonriente en Mae Salong

2- Una de tu círculo: ¿Cómo son los tailandeses de tu entorno?

Albert: Vivo en la zona fronteriza entre Tailandia y la vecina Myanmar. Aquí los tailandeses son minoría. Es una ciudad pequeña y de carácter conservador en la que su gente todavía mantiene las costumbres y los hábitos de antaño. Aquí, la realidad de los tailandeses dista mucho de la capital, donde la gente es mucho más cosmopolita y vive atrapada en un estrés semi caótico de tráfico y contaminación. Mis amigos tais trabajan mayormente en ONGs. Todos ellos han estado con anterioridad en Occidente, lo que facilita la relación y el entendimiento cultural.

Paqui: En general, son muy amables y bastante cariñosos en las distancias cortas. En seguida te invitan a todo, comer, beber –como decía Pol en la otra entrevistai“sanuk” disfrutar, es muy importante para ellos. Sin embargo, echo de menos algo más de implicación, es decir, salvo contadas excepciones, esa cercanía del amigo español que llama o se pasa por tu casa, solo por pasar.

Brujo: En Koh Tao son diferentes, primero por que son isleños, lo que hace que tengan un carácter más cerrado y segundo porque aquí somos muchos occidentales. Aparte la isla lleva habitada relativamente poco. La primera generación y sus familias son más complicados a la hora de entablar relaciones. Los costeños o las últimas generaciones que han venido son mucho más abiertos.

3- Una para romper: ¿Cuál es el estereotipo del tai? ¿Se acerca de la realidad? 

Albert: La percepción exagerada, y tal vez muy simplificada, del tailandés feliz porque sonríe es quizás el estereotipo más extendido entre los occidentales. Otro estereotipo muy común, es el del tailandés budista que medita y vive la vida de un modo mucho más sencillo. Hubo un tiempo en el que quizás fue así, y en cierto modo, sigue siéndolo en algunas partes del país. A pesar de todo, la influencia Occidental está cambiando la tendencia.

Existen otras visiones generalizadas del tailandés, como por ejemplo, la del tailandés conservador. Un conservadorismo que denota un respeto absoluto a su rey, a su religión (el Budismo) y a sus tradiciones. A menudo, los mas jóvenes, inmersos en una feroz globalización, forman una mezcla curiosa de “lo viejo” y “lo moderno”, que suele  er difícil de asimilar desde nuestras mentes occidentales.

Paqui: El estereotipo más común es su amabilidad, su dulzura. Yo trabajo con turistas y enseguida te contestan a la pregunta sobre que te ha gustado más, con un:” Su gente, porque son muy agradables”. ¿Es cierto? Pues un poco de todo, como en botica, pero creo que podemos contestar con algo parecido a lo de las sonrisas.

Brujo: Sí, son muy religiosos, le dan mucho valor a las pequeñas cosas del día a día.

Tais rezando en Mae Sot

4- Una de sexo: ¿Cómo ven las diferentes condiciones sexuales? 

Albert: Aquí la homosexualidad y la transexualidad esta socialmente muy normalizada. La normalización social todavía no se traduce en una aceptación legal. El matrimonio entre personas del mismo sexo no está permitido en Tailandia. A pesar de haber mujeres a las que les gusta mostrarse con apariencia masculina, los denominados tom-boy, la presencia de las transexuales femeninas, las ladyboys, está mucho más extendida. Bajo mi punto de vista, esto se debe a la profunda feminidad que inunda el país. La mujer tiene un papel muy destacado en la sociedad y son ellas normalmente las que llevan las riendas de la casa o del negocio.

Paqui: ¿Hablamos de libertad sexual? ¿De la mayor presencia de lesbianas, gays y transexuales, o de la igualdad de géneros? Vuelvo a pensar que su religión no es tan castigadora. Creo que no han tenido esa represión sexual que por ejemplo hemos tenido y tenemos los países católicos, musulmanes y judíos -por citar algunas de las religiones más mayoritarias-. Es genial ver la aceptación de lesbianas, gays y transexuales, probablemente es el país que he visitado donde hay mayor aceptación e integración social. En España por ejemplo es muy complicado ver una transexual , y cuando ocurre llama tanto la atención que los convertimos en “avis raris” y en profesional como prostitutas y poco más. En Tailandia puedes encontrar un transexual en una taquilla de metro o en una empresa llevando finanzas.

También es cierto que al ser una sociedad bastante tradicional se suele aspirar a una familia típica. Recuerdo un comentario de un amigo tailandés al ver una pareja lesbiana de edad avanzada, su sorpresa fue absoluta y me confesó sorprendido que nunca había visto una pareja “así”, el así venia por la edad. No por la condición sexual. Al llegar a una edad determinada, la inmensa mayoría quiere formar una familia tradicional y continua esos roles. Es extraño que no este legalizado el matrimonio gay por ejemplo, cosa que creo que se debe a conservadurismo político.

En la igualdad sexual ante el trabajo, la mujer sigue ocupando un rol muy familiar y no son muchas las que aspiran a tener una gran carrera profesional aunque tengan muy buenos estudios. Basta con ver sus roles de princesas en muchos casos exagerados y movidos por esa influencia coreana donde tienes que ser bellas muñequitas. También es muy famosa la belleza de la mujer tailandesa debido precisamente a esa fragilidad que se ha transmitido siempre como rol en la belleza asiática.

Brujo: Son muy respetuosos tanto con los gays como con los transexuales… quizás no tanto con las lesbianas, entienden menos esta condición sexual y de hecho ellas se manifiestan abiertamente menos.

5- Una de política: ¿Cómo han vivido las pasadas manifestaciones y el más reciente golpe de estado?

Albert: Por desgracia, los tailandeses llevan muchos años acostumbrados a la inestabilidad política y a los altercados callejeros que conllevan. Han vivido 20 golpes de estado en los últimos 70 anos. El ejército se ha excedido en sus acciones muy por encima de lo que una auténtica democracia debería permitir. En la zona del país que resido, es prácticamente imposible apreciar cualquier cambio significativo. Aquí la inestabilidad política viene del otro lado de la frontera, en Myanmar, donde una dictadura represiva ha oprimido a la población durante más de 60 años. Los birmanos emigrados miran con incredulidad y desinterés una inestabilidad que todavía dista de lo que ellos han sufrido. En el golpe del pasado 12 de Mayo, noté un gran sentimiento de conformismo y aceptación, quizás por miedo a las represalias, o simplemente por desinterés. Tengo amigos afines a uno y otro partido político que rivalizan desde hace años. Es complicado charlar de política con unos y otros al mismo tiempo.

Paqui: Si entiendo que me preguntas por los tailandeses que conozco. Los tailandeses cercanos a mí, han optado por callar y aceptar. Quizás no estuvieran de acuerdo del todo, pero ellos consideran que el ejército está controlado de alguna manera por la casa real, y si el Rey tiene algo que ver con esto. Mejor aceptarlo.

Brujo: En general aquí en el sur de Tailandia todos apoyan al ejército y no les caen bien la gente del sector “camisas rojas”, sobre todo por que son del norte.

Templo Mae Sariang Tailandia

6- Una de farangs: Cuál es su opinión acerca de los turistas que vienen a conocer su país?

Albert: Yo llegué como turista y desde el primer momento tuve un gran interés y respeto por la cultura y las tradiciones de este país. Me gusta pensar que la mayoría de los turistas llegan con el mismo sentimiento, atraídos por el exotismo y la magia de Oriente. No es menos cierto que, la sencillez y las facilidades económicas que ofrece el país es un factor importante a tener en cuenta. El turismo de Tailandia es de lo más diverso. El país está preparado para ofrecer posibilidades a aquellos que viajan con familias y niños pequeños. A los menos curtidos que nunca salieron de su país y desconocen el idioma y las costumbres asiáticas. También para los que buscan riesgo, aventura y algo de exotismo. Igualmente para los que disponen de alto poder adquisitivo y buscan confort en alguno de sus lujosos resorts. Aunque sea políticamente incorrecto afirmarlo, el país también está preparado para aquellos que buscan compañía sentimental con la que pasar un buen rato.

Paqui: En general, les gustan los turistas aunque nos siguen mirando con algo de curiosidad. No entienden algunos de nuestros tópicos: como tumbarte al sol a ponerte moreno, y más de una vez me han preguntado si todos los extranjeros son ricos porque viajan con más frecuencia. Pero como te digo, son las primeras preguntas típicas y en seguida te tratan con mucho cariño y amabilidad. Basta rascar un poquito para saltar tópicos, aunque si quieres convivir con ellos, necesitas un pequeño manual de adaptación, que creo que cualquiera de los que están escribiendo para ti podrían dar algunas recomendaciones. Hoy te lanzo una pequeña idea, para que colaboremos de nuevo… cosas que nos sorprenden a los unos de los otros, y como nos adaptamos a ellas.

Brujo: En general la opinión es buena, aunque no me gusta nada el turismo de borrachera y de fiesta…, por desgracia aquí en el sur abunda mucho.

7- Una de Juego de Tronos: El actual Rey Bhumibol Adulyadej, con sus 88 años se encuentra con un estado de salud delicada. ¿Cómo viven la sucesión del trono?

Albert: No suele ser ni fácil ni habitual poder hablar de este tema con un tailandés. Una vez un tailandés me comparó la pregunta con un: “¿Te gustaría que te preguntara que va a pasar con tu herencia cuando se muera tu padre?”. Pude entender la incomodidad que supone hablar de este tema con alguien quien no conoces. La opinión generalizada que yo he captado es la gran estima a la princesa, mucho más respetada que el príncipe heredero al trono. La mayor de las hijas del rey siempre ha mostrado un gran interés por seguir el trabajo de su padre, por el cual el pueblo tailandés le tiene tanta admiración. Su padre, el Rey Bhumibol, que desarrolló su formación académica en Europa, cuando regreso a Tailandia para convertirse en rey, llevó a cabo proyectos e iniciativas sociales encaminadas a desarrollar el país que por aquel entonces era mayormente campesino.

Paqui: No quieren hablar de ello demasiado, su Rey es prácticamente su Dios. Se ha trabajado mucho su imagen pública, y se le respeta hasta niveles extremos. Con lo cual plantearles su muerte, siempre es un tema que les hace sentir incómodos, sobre todo porque el heredero directo, su hijo, no tiene esa imagen cuidada, y su fama deja mucho que desear. Todos los tailandeses que conozco prefieren a la Princesa Sirindhorn, pero insisto que es un tema poco grato para ellos.

Brujo: Con incertumbre pues es muy venerado en el país. En el sur creo que se decantan más por la Princesa, les parece más cercana que el Príncipe heredero, aparte, ahora gobierna la junta militar que son uno de los baluartes de la monarquía.

Chiang Rai Casa Negra Tailandia

8- Una curiosa: Una anécdota buena y otra no tan buena que te haya pasado con algún tailandés.

Albert: He vivido incontables anécdotas buenas en este país. Quizás la más significativa, por las consecuencias que ha acarreado, es la que me sucedió en un centro comercial en abril del 2009. Después de 4 largos meses de viaje por el país, decidí poner punto final a mi travesía por Tailandia y poner rumbo a China. Volví a Bangkok, a desgana, tan solo para tramitar mi visa china en la embajada. Mis ansias por abandonar Bangkok lo antes posible se truncaron cuando el funcionario me advirtió que debía esperar una semana hasta que mi visado estuviera listo.

Pase una semana tediosa en la capital deambulando con mi mochila por las abarrotadas calles. En mi último día, en uno de los centros comerciales más populares de Bangkok, el MBK, un gran letrero que colgaba de la imponente fachada del edificio llamó mi atención. El texto estaba íntegramente escrito en tailandés, excepto la palabra “architecture”.  Tuve curiosidad y me acerqué a un señor que tenía la mirada perdida entre la multitud. Le pregunté amablemente si podría traducirme ese cartel al inglés. El señor se llamaba Tun Tun, era de Myanmar y, al igual que yo, no tenía ni idea de tailandés. Aquella tarde me quedé sin saber el significado de aquella supuesta exposición de arquitectura, pero conocí las razones por las que Tun Tun y otros cientos de miles de birmanos están en Tailandia. Su historia y la de su familia, con la que pude disfrutar de un te esa misma tarde, me impresionó.

Conmovido por todo lo que me había sucedido, esa misma semana viajé al sur, donde él y su hermano dirigían una escuela para inmigrantes birmanos. Pasé dos semanas en la escuela antes de iniciar finalmente mi viaje a la China. En mi mente tenía muy claro que abandonaba Tailandia tan solo de forma momentánea. Unos meses más tarde volví para empezar la construcción de un hospital para refugiados e inmigrantes Birmanos. Ya han pasado 6 años desde aquella semana tediosa que pasé en Bangkok. Tun Tun y su familia volvieron a Myanmar y desgraciadamente nunca más supe de él y de su pequeña escuela.

Ese mismo año en el que conocí a Tun Tun, experimenté una de las situaciones más angustiosas de mi vida. En la turística isla de Koh Pangan, al Sur del país, conocí a un tailandés del que prácticamente podía captar una sola palabra. Mi intuición entendió que me animaba a visitar una playa cercana a través de las montañas. La sonrisa tailandesa , que en aquel momento yo todavía no sabía descifrar, me motivó a seguir cada vez que algún tailandés en el camino me paraba y soltaba algún comentario acompañado con una sonrisa. Quizás querían advertirme de lo arriesgada que era aquella excursión sin guía y sin conocimientos de la jungla.

Me adentré en la jungla y pase 6 horas perdido y sin agua. Cuando ya oscurecía, logré alcanzar el mar y pedir auxilio a un bote de pescadores. Llegué a la orilla de la playa exhausto, deshidratado y lleno de magulladuras. Ese día descubrí que detrás de la sonrisa tailandesa no hay siempre una respuesta afirmativa.

Paqui: Una anécdota graciosa, pues imagínate, hay muchas porque es cierto que culturalmente tenemos cosas diferentes. Recuerdo una vez recién llegada que un chico tailandés quiso ligar conmigo y me presento a sus amigos, inmediatamente uno de ellos me preguntó que si era rica. Me reí mucho. Esto para los que vivan en Tailandia tiene mucha miga detrás, ya que la relación con el dinero en este país es muy aspiracional. No da ninguna vergüenza hablar de dinero, de cuanto se gana, o cuanto se tiene, al contrario, les gusta. Una no mala, pero curiosa, fue que una vez me invitaron a comer a una casa, comimos sentados en el suelo, y al levantarme los ollas con comida estaban justo a mi lado y pasé por encima de ella, todo el mundo se puso a hablar y después me enteré que como era “farang” me perdonaban pero que la comida había que tirarla porque no puedes pasar por encima de ella, se considera sucio. En ese momento no sabía que hacer, más que disculparme.

Brujo: Mala y buena a la vez … bromeando con una mujer mayor sobre nuestro peso corporal le dije que era como un búfalo…casi me mata. El búfalo en Tailandia está asociado a la gente estúpida y le molestó mucho. Si le hubiera llamado o dicho que tenía el peso de un elefante le hubiera encantado, pues asocian al animal a la inteligencia. Pensando luego caí en que la mujer no se molestaba por el peso sino por la asociación de ideas con los animales. Búfalo-tonto-, elefante-inteligente-.

Mi otra señora en España me hubiera roto la cara si la llamo cualquiera de las 2 cosas… el peso es el peso.

9- Una muy suya: ¿Cuál es el sitio del país que visitan más y del cuál están más orgullosos?

Albert: Los tailandeses viajan poco al extranjero. Tal vez por razones económicas, o quizás por el desinterés en sus vecinos del Sudeste, el turismo local es mayoritario. El viaje del tailandés empieza con el alquiler de un autobús o furgoneta VIP, por supuesto, con conductor. Ya sea para pasar el fin de semana en alguna playa o parque natural, a los tailandeses les gusta el confort y la comodidad. No son amantes de las largas excursiones donde exista el mínimo riesgo de cansarse o broncear su blanca piel. En cualquiera de estos viajes, el templo es siempre una visita obligada. Degustar la comida y comprar provisiones para la vuelta es una tarea imprescindible. Existen destinos cercanos a Bangkok donde los tailandeses se escapan el fin de semana. El Parque Nacional en Khao Yai, o las playas repletas de resorts de Hua Hin y Cha Am. Chiangmai, la segunda ciudad más poblada de Tailandia, también suele ser un destino muy común del que se sienten muy orgullosos.

Paqui: Pues les encanta el norte, sobre todo en invierno, de noviembre a febrero , son muchos los que se pasean por esta zona: Doi intannon, Pai, Chiang mai y Chiang Rai. Parece casi como una visita obligada, les gusta sentir las temperaturas más bajas, y vienen con jerseys y gorros. Tenemos que reconocer que aunque el tailandés está acostumbrado al calor, suele preferir la “tailandia sin playa” para pasar sus vacaciones. Trabajo con turistas españoles, y ellos también le encuentran mucho encanto a esta parte. Y es cierto que en estos meses en concreto el clima es otra delicia tailandesa.

Brujo: ¡Ostias… ni idea! De verdad.

Tapas

10- Una obligada: ¿Tapas o “pad thais”?

Albert: Soy un enamorado de la comida tai desde el primer día que llegué. Los macarrones de mi madre siempre serán insuperables, pero la gastronomía tailandesa la pongo en la lista de las cosas que me retienen en este país.

Paqui: Soy de muy buen comer, me gusta probar todo. Adoro los sabores de Tailandia y nunca me olvido de un buen queso o un buen jamón. En estos momentos estoy en España pasando una temporada con la familia y ahora echo de menos las sopitas y los curries… Hace unos días me fui a un restaurante tailandés, pero en Chiang Mai suelo visitar uno español también. Así que … difícil decisión. Me quedo con las dos cocinas.

Brujo: Sin duda pad thai. Nuestro concepto de comida les parece lo mismo que a mi abuela las hamburguesas o pizzas, están muy orgullosos de su comida, de sus sabores y en general no les gusta nada que nos les sepa a la de su gastronomía.

Si quieres seguir leyendo a Albert no te pierdas su original trabajo de arquitectura que realiza en Mae Sot de la mano de a.go.ra architects, proyectos sostenibles realizados con material autóctono de la zona. Y no te olvides de Paqui si quieres conocer otros destinos más auténticos e igualmente maravillosos del país en La otra Tailandia. Pero si eres más de playa no dejes de ir a Koh Tao, una de las islas más bonitas y con mejor ambiente. El Brujo te estará esperando con su botella de oxigeno para darte los mejores consejos de cómo iniciar tu primera inmersión en su escuela Ihasia Diving y también qué visitar de Tailandia gracias a esa enciclopedia turística suya que es Mochileros en Tailandia.

 

 

 

3 Comments

  1. BEATRIZ MOLINA PAREDES

    TAILANDIA ES EL LUGAR MAS HERMOSO HAY QUE SABER ENCONTRAR LAS COSAS, AHI CONOCI A MI ESPOSO, Y AHI TAMBIEN ENCONTRE EL PEDAZO DE CIELO QUE HOY ME ACOMPAÑA POR SIEMPRE, MI HIJA 🙂 <3

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