Mukdahan, una sorpresa en la orilla del Mekong

Quién me iba a mi decir que en el noreste de Tailandia encontraría una ciudad fronteriza con Laos con tantos alicientes. Mukdahan es la provincia nº73 de Tailandia y su capital con 100.000 habitantes lleva el mismo nombre.

Luz en la orilla del Mekong

Luz en la orilla del Mekong

No es una ciudad muy transitada por los turistas, prueba de ello son los tais mirones que te observan sin cesar. Una pequeña urbe muy tranquila como el agua que baja del Mekong, río que hace de frontera natural entre Tailandia y Laos. Como en la mayoría de ciudades o pueblos del antiguo reino de Siam, tiene mucho más que ver y hacer de lo que pudieras pensar a primera vista, si dispones de unos cuantos días, la provincia de Mukdahan se convertirá en una agradable sorpresa.

Callecitas con casas bajas

Callecitas con casas bajas

Todos los lugares con frontera tienen algo especial, una combinación de culturas, arquitectura y comida, y Mukdahan no es una excepción. Puedes degustar comida vietnamita, visitar templos chinos, encontrarte con laosianos por la calle o comprar en el mercado indo-chino. En este mercado, inaugurado en el 1980 y abierto por las tardes y noches de lunes a viernes y todo el día durante el fin de semana, puedes encontrar ropa, cerámica, artesanía y cachivaches rusos, chinos, vietnamitas e incluso laosianos.

Templo chino en Mukdahan

Templo chino en Mukdahan

Se puede pasear por toda la orilla del Mekong, visitando los templos Wat Si Mongkhon Tai, un templo construido en el 1770 y el Wat Si Bunrueang con su buda gigante sentado o dar una vuelta en barco y llegar a Savannakhet, el pueblo fronterizo de Laos.  Siguiendo la orilla puedes degustar los platos locales más picantes en restaurantes con bonitas vistas al río.

Esquina del mercado indo-chino

Esquina del mercado indo-chino

Detalle de un restaurante de madera

Detalle de un restaurante de madera

Pero lo más curioso de visitar y de lo que están más orgullosos los locales es el Ho Kae Mukdahan, o lo que es lo mismo, la nave espacial estelar convertida en una torre brillante con una cúpula circular. Esta joya fue construída para conmemorar el 50 aniversario del actual rey y monarca Bhumibol Adulyadej, conocido como Rama IX. 

Torre museo y orgullo de la ciudad

Torre museo y orgullo de la ciudad

Como si fuera un zoológico, en el jardín que rodea la torre te puedes tropezar con figuras de lo más kitch de tigres, elefantes, caballos y gallos. Al entrar en la planta baja puedes hallar maniquíes de tamaño natural vestidos con la indumentaria local donde te das cuenta de la extraordinaria riqueza que tiene esta zona del noreste, la región de Isan.

En la parte superior accedes con un ascensor que te dirige a la planta de arriba con otra exposición del arte rural muy famoso por sus tejidos. Subiendo las escaleras aparece el buda plateado rodeado de maravillosas pinturas tradicionales con unas excelentes vistas de toda la ciudad y del río Mekong.

Buda plateado rodeado de pinturas tradicionales

Buda plateado rodeado de pinturas tradicionales

Pero aún hay mucho más! En los alrededores de la ciudad puedes alquilar motos o localizar autobuses o songthaew  (los coches abiertos que hacen la función de taxi para largos recorridos) y dirigirte a Ban Phu (a 1.30h) , un pueblecito parado en el tiempo y deslumbrarte con la vestimenta de los phu tai y otras etnias de la zona. También puedes ir a Parques Nacionales y visitar pinturas prehistóricas y otros descubrimientos arqueológicos que muestran como fueron los antepasados de este rinconcito del país que para mí ha sido una experiencia fascinante.

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