Sukhothai, de capital a capital

Nos despertamos muy pronto, el autobús que salía a Tak se ponía en marcha a las 7 de la mañana, así que Ariel, David y yo nos dirigimos a la estación. Después de una hora y media llegamos a la capital de la provincia de Tak llamada… Tak (sí, es el mismo nombre) para esperar otro bus que nos llevaría a la primera capital de Tailandia: Sukhothai (significa subida de felicidad o tailandeses felices).

En el bus de camino a Sukhothai

En el bus había muy poca gente, unos pocos adultos y una chica dándole de mamar a su hijo. (Me extrañó ya que las chicas tais en general son muy pudorosas). El viaje duró un poco más de 3 horas y finalmente llegamos al Parque Arqueológico de Sukhothai.

La primera capital del país, tuvo su época de esplendor durante casi 200 años, desde mediados del s.XIII hasta finales del s.XIV considerado el período de la “edad de oro” de la civilización tai, de su arte y arquitectura. En estos años vivieron y gobernaron 9 reyes de los cuales el que destacó más fue Ramkhamhaeng al que se le atribuye el desarrollo de la escritura tai. Sus inscripciones se consideran los primeros ejemplos de escritura tailandesa. También amplió el reino hasta incluir casi toda la actual Tailandia. En 1438 fue absorbida por Ayutthaya la que sería la capital y posteriormente Bangkok.

Ramkhamhaeng, el rey de la escritura tai

Después de leer estos datos históricos en mi guía, en la entrada nos encontramos con una estatuta del bueno de Ramkhamhaeng, con su vestido tradicional y me gustó que en sus manos no tuviera ninguna arma de guerra sino un manuscrito en una mano y una pluma en la otra. A ver si algún día consigo descifrar al 100% esta escritura de curvas y redonditas!

Wat Mahathat, el mayor templo de Sukhothai

Alquilamos una bici, pagamos la entrada (150 thb, incluye también la entrada al museo) y empezamos a pedalear bajo un sol abrasador. El complejo de ruinas de Sukhothai es increíble y muy bien cuidado (declarado Patrimonio Mundial de la Unesco), aun se pueden ver los recintos rodeados con cuatro estanques que hacen que el paisaje sea idílico. En toda la antigua ciudad se pueden visitar los templos acompañados de los chedis, unas pagodas que acaban con una aguja que representa el brote del loto. De vez en cuando nos encontrábamos casitas con el techo de madera para resguardarnos del sol.

Estatuta en Sukhothai

Lo que más me impresionó son los enormes budas sentados escondidos en los templos. ¿Cómo debería ser esa ciudad envuelta con sus murallas? Seguro que una capital bien protegida por fuera (murallas) y por dentro (budas).

Buda sentado, Sukhothai

La visita acababa y decidimos hacer nuestro último pedaleo para entrar en el museo y conocer un poco más la historia de esta capital y porque no, también para pegarnos delante del aire acondicionado y tomar nuestro Sukhothai o chute de felicidad particular.

Pagoda con chedis, Sukhothai

Estatua y chedis, Sukhothai

7 Comments

  1. María Vázquez

    Estuve en la provincia de Tak pero se me escapó Sukhothai por falta de tiempo….visita pendiente sin duda! :-).

  2. Pingback: Clic! Enciende la luz, es Loy Krathong! « tailandia sin playa

  3. Pingback: Clic! Enciende la luz, es Loy Krathong! « tailandia sin playa

  4. Pingback: Kamphaeng Phet, entre ruinas y bananas | tailandia sin playa

  5. Pingback: Luces de leyenda en Sukhothai | tailandia sin playa

    • Hola Gonzalo, que bueno que pudiste ir a Satchanalai. La tengo pendiente. Lo cambié por Khamphaeng Phet que me encantó por su tranquilidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *