¿Cómo era Tailanda a finales del siglo XIX?

Te gusta la historia, te gusta Tailandia y siempre has deseado vivir, aunque sea por poco tiempo, en el antiguo reino de Siam. Has leído libros, novelas de aventuras que se desarrollaban en ciudades o pueblos que conoces, pero que no tienen nada que ver en como el autor los ha había descrito. El país ha cambiado, el desarrollo y el turismo lo han alterado y con un poco de nostalgia piensas…¿cómo habría sido esa ciudad, cómo se comportaría su gente, qué comían…?

Postal tailandia siglo XIX

Pero hace unos días has leído un artículo que te alegrado el día. Un diplomático y militar español Melchor Ordóñez y Ortega, que recaló en Siam a finales del siglo XIX, escribió sus experiencias en un libro de viajes lleno de datos interesantes y algunos prejuicios propios de la época. Un siglo y poco después y casi de casualidad, un hispanista tailandés Sathaporn Tippayasak ha encontrado la obra, titulada “Una misión diplomática en la Indochina”, en la Biblioteca Nacional de España en 2013 y ha decidido traducir las partes dedicadas al reino de Siam.

Siam Tailandia siglo XIX 1926

Ordóñez había leído sobre Siam, sobre todo de autores franceses, y para los estándares de la época realiza una descripción “bastante acertada” de la vida y costumbres tailandesas. La obra, publicada a finales del siglo XIX, en 1882, recoge las experiencias de Ordóñez al mando de una misión diplomática española que tenía el objetivo de cerrar un acuerdo comercial con Annam, entonces un protectorado francés en lo que hoy es Vietnam, y dio la vuelta al mundo.

En el periplo, entre 1879 y 1881, visitó, entre otros lugares, Francia, Italia, Turquía, Arabia Saudí, las colonias inglesas en India y Singapur, Siam, Japón, Estados Unidos e Inglaterra.

Rey Siam Tailandia siglo XIX

Sathaporn señala que el libro fue muy popular y despertó el interés hacia los españoles en Siam y su rey, Chulalongkorn, que visitaría España en 1897.

El diplomático español, que también era teniente de navío, llegó a la capital del reino a bordo del buque Marqués del Duero, que surcó el río Chao Phraya entre el “espeso follaje de las orillas” y muchos “buques europeos, juncos chinos y sampanes malayos”.

Ordóñez también advierte de las “miasmas” que se introducen en los pulmones y un clima que puede provocar la fiebre palúdica, “de esas que convierten al hombre en un témpano de hielo para abrasarlo a los pocos momentos”.

Bangkok Siam Tailandia siglo XIX

Describe Bangkok como la “Venecia del Oriente” donde “no se oye más que el golpe de remo” debido a sus numerosos canales, aunque también observa algunas calles con vehículos.

El autor relata una audiencia, en Tailandia a finales del siglo XIX, en inglés con el rey Chulalongkorn y escribe sobre la suntuosidad del palacio real, las peleas de gallos, la gastronomía, los teatros callejeros o los elefantes en Ayuthaya, la antigua capital.

“Dudo que haya país alguno en el mundo donde se encuentren mejores maderas de construcción que en Siam”, cuenta Ordóñez, que cita la madera de teca, sándalo o sicomoro.

También explica curiosidades del budismo y de los monjes, a los que llama “talapinos”, nombre derivado del abanico simbólico o “talapat” que utilizan los bonzos.

Monje siam Tailandia siglo XIX

Comete algunos errores, como pensar que había dos reyes en el país y apuntar que el “Papa” de los budistas vivía en el Tíbet, donde en realidad se profesa una rama del budismo diferente del de Tailandia del siglo XIX.

Ordóñez no es muy diplomático cuando asevera: “El pueblo siamés es vicioso é indolente (…) Mascando betel y jugando á los dados, un siamés se pasaría la vida perezosamente tumbado en el suelo”.

retratos Tailandia siglo XIX

Siam, que en aquella época aún no había abolido la esclavitud, es para el militar español un “país de esclavos” donde todo el mundo “delante del Rey se prosterna como ante Dios” e incluso asegura que algunos padres venden a sus hijos cuando necesitan dinero.

“Los siameses guardan sus mujeres de los extranjeros, con más cuidado todavía que los turcos”, afirma el viajero español, quien califica de “infernal” la música local y asegura que “no pocos” monjes padecen enfermedades “de las más asquerosas”.

“No se abandona sin pena un país donde se ha sido tan obsequiado y donde se han pasado tan buenos ratos”.

mapa Tailandia siglo XIX

Muchos prejuicios expresados por Ordóñez eran habituales en la época de Tailandia del siglo XIX, y, al final, el teniente confiesa que “no se abandona sin pena un país donde se ha sido tan obsequiado y donde se han pasado tan buenos ratos”.

Artículo de extraído del diario.es

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